La ablación del clítoris, el espanto de una mutilación

11 feb 2009

El pasado día 6 de febrero fue el Día Internacional contra la Ablación. A la fuerza, sin anestesia y con unas cuchillas en muchos casos sin esterilizar se mutila a las niñas de diferentes formas. Ellas no entienden cómo su madre y otras mujeres les hacen pasar por algo tan doloroso; sin embargo, el mmotivo es el temor a que se queden solteras, pues los hombres aún no aceptan como esposas a las mujeres que no hayan pasado por esa circuncisión femenina. Cuatro niñas cada minutos 130 millones según la ONU han sufrido la mutilación, a razón de dos millones por año

Se les sujeta mienras sufren la amputación de sus genitales. La inmensa mayoría hará lo mismo con sus hijas y con sus nietas. Manda la tradición, nunca es una opción volutaria, pero si es el sometimiento aceptado por muchas mujeres debido a su tradición y manipulación mental. Muchas mueren desangradas o por infecciones debido a la falta de esterilización de los instrumentos.

Hay deferntes tipos dentro de esta espantosa mutilación. Según la Wikipedia:

Amputación del prepucio del clítoris (circuncisión), pudiendo extirparse en parte o en su totalidad el clítoris (clitoridectomía).
Una forma más agresiva sería la escisión o mutilación del prepucio total o parcial, del clítoris y los labios menores, conservando los labios mayores.
La infibulación es la forma más agresiva y consiste en la extirpación del clítoris y labios mayores y menores. Después del acto, hay un cosido de ambos lados de la vulva hasta que queda prácticamente cerrada, dejando únicamente una abertura para la sangre menstrual y la orina. La infibulación también es llamada circuncisión faraónica.

Oteaba Auer

Marta Castillo, desaparecida

6 feb 2009

Ateniéndome al nombre de este blog solidario, se me ocurre que igual que muchísimos otros de diferentes temas, se han hecho eco de la desaparición de Marta Castillo Villanueva, éste no puede quedar al márgen. Desapareció hace nueve días. La policía no descarta ninguna hipótesis, incluyendo los ordenadores de su casa, intentando buscar alguna pista que lleve hasta su paradero. El sufrimiento y la desolación se han cebado sobre esa familia y apelan a la colaboración ciudadana por cualquier medio. A pesar de todo, no pierden la ESPERANZA.

Oteaba Auer

CAUTIVERIO

4 feb 2009



Supongo que muchos de vosotros ya lo habéis leído en los periódicos o escuchado en las noticias, también supongo que os ha quedado una amarga sensación, porque la noticia esconde detrás suya muchas cosas y me temo que casi todas desafortunadas. Los Centros de Menores de varias comunidades han sido denunciados por el Defensor del Pueblo ante el Congreso de los Diputados, por maltratar a menores de edad de forma contundente.

Lo primero que piensas es en los chicos, en sus consecuencias físicas y emocionales, incluso un joven marroquí se suicidó porque no soportaba los castigos y vejaciones a que era sometido. Se habla de castigos descomunales, desproporcionados para unos jóvenes y también para los hechos cometidos por éstos, simples en comparación con la ira de los educadores y profesionales del Centro.
Después piensas en la ética personal y profesional del castigador; en cómo o de qué forma hace su trabajo. En cómo tiene que ser su corazón de duro y frío...
Por último reflexionas sobre "las bondades del Estado", un estado, unas Comunidades Autónomas dentro de un Estado, que se dicen de Bienestar Social. Considero que los derechos de las personas están por encima de beneficios económicos y lo defiendo porque mis impuestos ayudan a construir el Estado Social que anhelo. Si lo público no prima sobre lo privado se pone en tela de juicio ese Estado Social, es más, deja de existir, si es que ha existido alguna vez.
Parece ser que la mayoría de estos Centros habían contratado la gestión a empresas y personal privado, y puede que en muchos casos éstas sean buenos gestores, pero nunca por encima de los derechos básicos, insisto.
No podemos permitir que se violen derechos como la intimidad de la correspondencia, o la libertad de expresión o simplemente que se ejerza el terror con cualquier pretexto.
Leí también algunos comentarios realizados sobre la noticia por particulares e incluso por monitores y educadores de centros de menores. La mayoría hablaban sobre la personalidad difícil de estos chicos (no lo dudamos) y me parecía que incluso llegaban a solapar y desviar la gravedad de los hechos. Estos chicos tienen derechos y una vida difícil porque difícil ha sido sus comienzos. Pero considero que habrá formas de educar y reinsertar distintas a éstas. Si reciben lo mismo que han recibido siempre, poco o nada se está haciendo en su educación como ciudadanos.

Ginebra