18 mar 2009
Un negocio Redondo
Mohammed Ashraf no va a la escuela. Desde que sale el sol hasta que asoma la luna, él corta, recorta, perfora, arma y cose pelotas de fútbol, que salen rodando de la aldea paquistaní de Umar Kot hacia los estadios del mundo…. ______________________________________________________________________
En el año 1996 una foto recorrió el mundo. Se trataba de niños paquistaníes cosiendo pelotas de fútbol Nike. La imagen, reproducía lo que muchos sabían pero pocos decían en voz alta: numerosas empresas multinacionales, mudando sus filiales a lugares remotos del mundo, emplean mano de obra infantil en algún punto de su cadena productiva.
En Pakistán, en la región de Sialkot, se fabrica el 75% de todas las pelotas de fútbol del mundo. En ese país son cerca de 7mil los niños “empleados” en esta labor. A pesar de la lucha contra el trabajo infantil en la zona, Asia sigue siendo la región con el mayor número de niños de 5 a 14 años que trabajan, muchos de ellos obligados a permanecer en sus puestos entre 14 y 17 horas diarias. En esta parte del mapa, son alrededor de 122 millones, según el último informe global presentado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Según explica el presidente de The Global March Against Child Labour la nefasta cadena funciona así: “Los niños trabajan para un pequeño contratista local que a su vez trabaja para un gran contratista que está subcontratado por una empresa del pais que es socia de la multinacional americana o europea”
Otro modo de verlo
Según Radley Balko Analista de Políticas Públicas del Cato Institute; organización sin ánimo de lucro dedicada a difundir las ideas ultraliberales o "libertarias" en economía; "La noción del trabajo infantil es abominable, pero la cruda realidad es que una compañía occidental que deja de usar mano de obra infantil en algunos de los países del tercer mundo no va a cambiar las condiciones económicas que tienen esos niños. Tampoco cambia los estándares culturales locales que aceptan y esperan que los niños trabajen."
Agrega además que “si personas viviendo en la pobreza están dispuestas a trabajar al nivel salarial que las multinacionales les ofrecen, nosotros no debiésemos de entrometernos. Las corporaciones obtienen mano de obra barata. Los más pobres del mundo pueden empezar a avanzar hacia el progreso. Los consumidores occidentales obtienen bienes más baratos. Y nosotros comenzamos el proceso de mover a las economías más pobres del mundo hacia el camino de la prosperidad, lo cual beneficia a todos."
Pero estas palabras caen en el ridículo ante una sencilla ecuación: El trabajo infantil no es el resultado de la pobreza: es la causa de esta pobreza. Es la causa de la desocupación adulta, es la causa de que los niños no estudie y del consecuente elevadísimo índice de analfabetismo. Los niños están haciendo el trabajo de sus padres por mucho menos coste. Solo por dar un ejemplo, se estima que un 20% de la economía india depende de mano de obra infantil; ¡un 20%! 122 millones de niños trabajando casi siempre significan igual número de adultos desocupados.
Campaña contra abusos de empresas deportivas:
Gracias a que The Global March Against Child Labour ha realizado campañas de presión (la última en 2006) en la que participaron grandes figuras del fútbol, la FIFA comenzó a exigir garantías en la procedencia de sus balones y empresas como Adidas y Nike venden pelotas que llevan la inscripción “hecha sin trabajo infantil”. El Parlamento Europeo solicitó a la Comisión Europea que ponga en marcha este etiquetado para todo producto que ingrese a la región. En la misma línea trabaja Estados Unidos. ___________________________________________________________________
…Mohammed tiene once años. Hace esto desde los cinco. Si supiera leer, y leer en inglés, podría entender la inscripción que él pega en cada una de sus obras: Esta pelota no ha sido fabricada por niños.
Abriles
