Contra el olvido

7 may 2009

El regreso de Montanaro

Hay hombres que son un símbolo. Sabino Augusto Montanaro es uno de ellos.

En su imagen se encarnan las peores atrocidades cometidas en contra de los derechos humanos durante el régimen que gobernó el Paraguay durante 35 años.

Ministro del Interior del dictador Alfredo Stroessner desde 1967 hasta el 3 de febrero de 1989.A su cargo estuvo durante 30 años la administración de la represión política. Nada ocurría sin que él lo supiera, y nada sucedía, si él no lo ordenaba.

Montanaro está acusado de crímenes de lesa humanidad, por atentados contra los derechos humanos. Es responsable de prácticas de tortura y desapariciones forzadas, en la ejecución de la "Operación Cóndor", el plan de represión impuesto en la década de 1970 por los gobiernos militares de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

Es uno de los principales ejecutores de la represión y persecución ejercida por la una dictadura que duró 35 años, en la que cerca de 400 personas desaparecieron y unas 18.000 sufrieron torturas, según datos de la comisión de Verdad y Justicia (CVJ).

En base a 2.059 testimonios y la investigación de diversas fuentes, la CVJ concluyó con un registro de 20.090 víctimas totales directas de violaciones de derechos humanos durante la dictadura de Stroessner.

Vino en el momento justo, cuando la memoria empezaba a archivar en algún oscuro cajón sus historias de terror y muerte. Cuando las penurias de hoy llevaban ya a pensar que lo de ayer fue mejor.

Regresó, 20 años después. Acabado. Humillado por el paso del tiempo. Tan miserablemente humano como los muchos a quienes pretendió convencer de su eternidad. Regresó y su presencia sirve no solo para que se haga justicia, sino para que se haga memoria.

Montanaro ¿Dónde están?

Abuelas

3 mar 2009

NIETA 97 IDENTIFICADA POR LAS ABUELAS

Los ojos cansados pero brillantes de Juliana García Recchia decían casi todo. Sus lágrimas y su risa, el resto. Por la mañana había visto a su hermana. La había abrazado. Y había esperado 32 años para eso. "Yo recuerdo la panza de mi madre. Yo tocaba a mi hermana a través de la panza. Ese contacto físico... no hay palabras. No puedo creer que nos hayan robado esto, que nos hayan robado 32 años", dijo en la casa de las Abuelas de Plaza de Mayo. . Así se anunció la identificación de la hija de Antonio Domingo García y Beatriz Recchia, que hasta ayer estaba desaparecida.

El 12 de enero de 1977, efectivos del Ejército vestidos de civil irrumpieron en la casa en la que vivían García y Recchia en Villa Adelina. El era maestro y ella maestra jardinera y se habían conocido en un taller de historia. Participaban de grupos católicos, de allí pasaron a militar en barrios y luego en la organización Montoneros.

García fue asesinado y enterrado como NN. Recchia, que estaba embarazada de cinco meses, fue secuestrada y llevada al Campito, el centro que funcionó en Campo de Mayo. No hubo más noticias de la mujer y de la niña que parió en cautiverio. En la vivienda de Villa Adelina también estaba Juliana, de tres años, la hija mayor del matrimonio, que fue entregada a su abuela materna ese mismo día. La hija menor, que nació en una maternidad clandestina, se convirtió en el caso 97 resuelto por las Abuelas de Plaza de Mayo.

"Soy la persona más feliz del mundo. Los mejores momentos de mi vida tienen que ver con los nacimientos, con los nacimientos de mis hijas y con el de mi hermana. Mi hermana nació hoy, cuando supo que era hija de Antonio Domingo García y Beatriz Recchia. Fue un embarazo de 32 años. Esto es una búsqueda de todos", dijo Juliana, rodeada de mircófonos, con la voz quebrada pero segura.

Juliana trabaja desde hace años en Abuelas de Plaza de Mayo. "Me desespera haber perdido esos 32 años con mi hermana, me desesperan que las abuelas y los otros familiares no tengan esta posibilidad del encuentro; mis cuatro abuelos no la tuvieron porque se murieron en el camino. Tenemos que encontrarlos a todos."

Juliana se tomó un momento para reclamar por los cuatrocientos casos de hijos desaparecidos que siguen sin saber quiénes son: "A veces siento que estamos jugando a las escondidas. Que en el caso por caso no vamos a poder llegar a todos. Acá hubo un genocidio, un plan sistemático de apropiación, no podemos seguir por el caso por caso. Hay que pensar qué hacemos. Hay una generación entre el '75 y el '80 cuya identidad está en duda".

TEXTUAL

Esta carta la escribió Antonio Domingo García, cuando se enteró de que iba a tener a su primera hija.

23/V/1973


Querida Juliana, o querido Ezequiel:

Hace unos pocos días que sabemos, mamá (¡qué lindo que suena mamá!) y yo de tu existencia, de que estás entre nosotros. No te imaginás todo el bien que nos traés, todo lo que ya te queremos. Hoy estoy en una jornada con chicos y chicas de 3º comercial del Pío XII. Uno de los pocos momentos tranquilos que hay, y por eso estoy escribiendo. Un poco para pensar mientras corre la lapicera. Quiero contarte un poco de tus padres. De cómo somos, qué sentimos.

Beatriz y yo vivimos a las corridas, viéndonos poco, o al menos no todo lo que quisiéramos; no porque andemos detrás del coche o del departamento, como andan casi todos. Sino simplemente, o grandemente, porque pensamos que nuestra vida para adentro no sirve. Que si vivimos, vivimos para los demás, para el hermano. Pese al egoísmo que tenemos adentro que no nos deja ser todo lo entregados que quisiéramos.

En esa vida hacia fuera se conjuga todo nuestro ideal, aquello por lo que nos sentimos mutuamente atraídos, y que hizo que comenzáramos a caminar juntos. Ese amor hacia el otro, un amor-teórico en un principio, cuando los dos lo canalizábamos dentro de la Iglesia se fue transformando en algo más concreto: el amor al otro hoy y aquí pasa por el por el compromiso con el pueblo, con el explotado, con el pobrerío, con esos millones de hombres que sufren por un mundo mejor aquí, en la Argentina y en esta querida América latina, la Patria Grande.

Ese compromiso justifica las corridas, los afanes, el trabajo de cada día. Ese compromiso es, o quiere ser total, de cada cosa de nuestra existencia, desde compartir el tiempo o el dinero, hasta estar dispuestos a dar la vida así, bien en concreto, por esa Patria nueva, la Patria Justa, libre, soberana.Esa patria para todos.

Y en ese momento hasta ahora de los dos, aparecés vos, hijo, o hija, en el momento justo. En lo profundo, éramos dos que enfrentábamos las cosas. Ahora somos TRES (no más, ¿no es cierto?). Nuestro amor se abre, florece, da frutos.

Te das cuenta, querido/a, todo lo que significás, toda la inmensa alegría que venís a traernos. No es casual que a partir de vos tu mamá y yo nos sentimos mucho mejor, plenos.

Sé que no van a faltar dificultades. Que el hombre viejo, egoísta, no desaparece así nomás en un tipo jodido como yo. Que muchas veces vamos a extrañar la comodidad del ser-dos. Pero pese a todo eso sos muy bienvenido/a.

Sos aquello que nos hizo llorar juntos a mares, muy abrazados, cuando tomamos conciencia de que estabas. Aquello que nos hace brillar los ojos, o besarnos sin sentido. Aquello, en fin, que nos hace salir la dicha por la lapicera, porque adentro ya no hay más lugar.

Gracias por venir, hijo/a. Gracias a Dios que te envía. Que nosotros no te fallemos. Que podamos cumplir con lo que debe ser: ayudarte para que seas PERSONA, HOMBRE-PARA-LOS-DEMAS. Que nunca tengas que avergonzarte de nosotros. Que no te defraudemos. Que sigamos hasta el fin.

Con todo el orgullo y el amor que rebosa en este momento, tu padre.

Antonio


AbRiL

Vender la guerra

16 ene 2009

En todo conflicto armado, al igual que un frente bélico, se abre otro propagandístico. Ante las tropelías que lleva siempre consigo una guerra, los que la promueven intentan por todos los medios que no se difundan al mundo, o por lo menos, atenuarlas todo lo posible. Hace años bastaba con mantener a raya a los periodistas desplazados a la zona, simplemente controlando su acceso a los sistemas de comunicaciones o expulsándolos directamente. Al mismo tiempo, de algún modo, siempre se intenta convencer a la opinión pública de las razones y necesidad del uso de las armas - aún recuerdo a aquella ministra que se felicitaba de que las bombas trajeran la subida de la bolsa y la bajada del precio del petróleo -. Allí todas las pérdidas humanas caben en un razonamiento implacable: Habremos construido un mundo mejor cuando hayamos acabado de destruir parte del mismo. Se nos trata de vender la idea de la guerra tecnológica, como una operación aséptica donde los misiles y las balas siempre saben donde tienen que impactar; todo filmado desde un avión, como si fuera un videojuego. Me indigna sobremanera contemplar como en algunos medios todo se reduce a un análisis de la geopolítica y al baile de salón de una diplomacia siempre más lenta que cualquier bala.

Pero ni en el caso más "optimista" una guerra podría dejar de ser una tragedia humanitaria. Destruir un país, colapsar sus infraestructuras, economía, sanidad... Todo ello lo sufre directamente la población civil, sobre todo los más débiles y desprotegidos. Por otro lado, hoy en día, cualquiera que tenga la desdicha de vivir una situación de guerra puede actuar de testigo ante el mundo; con un teléfono móvil con cámara y conexión a Internet, en cuestión de minutos todos podemos contemplar los estragos de la sinrazón; la sangre, los gritos, los muertos, la desesperación. Nuestros ojos y nuestros oídos no tienen ya escusa; no podremos escudarnos en el yo no lo sabía.

En los sótanos de los generales

9 ene 2009

Archivo del terror es el nombre usual que se le da a los archivos escritos de la dictadura de Alfredo Stroessner y del denominado Operativo Cóndor que contienen todas las comunicaciones escritas entre autoridades policiales y militares de Paraguay, principalmente, y también de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, durante las dictaduras militares latinoamericanas de entre 1970 y 1980. Estos documentos incluyen diversos informes sobre intercambio y traslado de presos políticos, espionaje y control de actividades civiles; al punto que existen informes de reuniones familiares o de simples charlas de amigos. Además se mencionan sesiones de torturas por los más diversos medios aberrantes.-

Trataré de ser constante en el tema y enviarles destellos de esperanza que brillanhoy a pesar de lo que se vivió en esa época de terror, como el rostro de estos niños... o como esta carta, escrita por una compañera de trabajo que se llama Nathalia Martinez Creo que solo tienen que leerla. No hace falta decir más.-



Al abuelo que no conoci

Nunca lo conoci… su nombre era porfirio dominguez… paraguayo de nacimiento…que adopto el suelo argentino. Según cuentan… era un gordo bueno… alegre, festivalero, folclorista nato al que le gustaba congregar en su hogar a amigos de todos los niveles para guitarrear hasta el amancer… su musica preferida era una guarania

En su casa de la ciudad de clorinda, argentina, frontera con asunción, el fuego siempre estaba encendido… es que los amigos sabían que allí encontrarían alivio tras las horas de trabajo. Recorrió toda la Argentina con la numerosa familia a cuesta…. La conoció entera… no sabía que en ese país que él consideraba bendito, encontraría la muerte en manos de criminales anónimos…vestidos de verde….

Como quisiera saber quiénes fueron…. Como quisiera mirarlos a la cara y decirles….¿por qué lo hicieron? ¿ que les hizo mi abuelo? Pero no puedo… es muy poco lo que se… en mi casa siempre se hablo bajito de este tema para que nosotros no creciéramos con odio o tal vez para que no conociéramos de pequeños la dura realidad que pasaron…..

Lo que fui recogiendo con los años es que los de verde lo buscaron un 4 de junio de 1977, de su casa, … le dijeron que lo llevarian para "Averiguaciones". Pero el abuelo sabía que no volvería… se saco el anillo y la cadena de oro.. Los dejo bajo la cama…Se despidió de mi abuela que no tuvo tiempo de decirle que corra… le dio un beso a mi mama, entonces de 16 años y a mi tio de tan solo 7 años y se fue….Todos se quedaron llorando….

En su casa de asuncion, sus hermanos tuvieron que mentirle a sus ancianos padres… le inventaron que estaba preso… y entonces su mama sin entender por que, solo se limito a orar y las velas a maria Auxiliadora no se apagaban… le enviaba naranjas peladas porque sabia que a su hijo le gustaba… pero las naranjas no llegaron nunca a destino…

Cinco días después del secuestro, su hermana irene cruzando el rio Paraguay, rumbo a clorinda, en lancha, acompañada de mi abuela, la esposa de Porfirio, vio que alzaban un bulto enorme a otra embarcacion… Era mi abuelo porfirio… ella lo sintio en su corazón… era mi abuelito, al que los asesinos, ataron junto a otro señor y a una viga para que sus cuerpos desaparezcan para siempre en el fondo del rio que lleva el nombre de su querido paraguay…Y aparecio….tenia una bala en el pecho… no sabemos si murió por eso o de un ataque al corazón… ojalá no lo haya sentido...

Dos velorios sin cuerpo se realizaron. Uno en clorinda y otro en asunción. El miedo era el protagonista en la ciudad… cuando por fin llegaron sus restos, los amigos y familiares valientes lo acompañaron.. Es que tenían miedo de ser acusados por algún delito creado en la imaginación de los homicidas de la epoca… un supuesto amigo coronel argentino escribió en la libreta que se pone a la entrada de los velorios… vengare tu muerte Amigo mio… no se si lo hizo pero si se que se suicido años mas tarde…

A pesar de que desconocidos me privaron la oportunidad de conocerlo…. lo amo profundamente… y a lo largo de mi vida pude realizar con mi hermano… lo que el quiso que sus hijos hagan… cantarle a las cosas nuestras… sentir el folclore que no tiene fronteras y trasnmitirlo en donde estemos…

A los que lo mataron, les deseo la paz que mi familia no pudo tener por mucho tiempo…no pierdo las esperanzas de conocerlos algun dia… no hay lugar para el odio ni para la venganza.. No sirven.. No me devolveran nada.. Pero si quiero justicia…por todos los que sufrieron una dictadura estúpida que solo se cobro miles de inocentes…

Al abuelo que su siembra en su paso por la vida fue fructifera… y que sus 6 nietos lo conocen y lo extrañan todos los dias… estoy segura. Abuelito que alguna vez nos conoceremos personalmente ,y despues del abrazo y del beso tan querido….compartiremos la canción que nunca pudimos cantar juntos…


TU NIETA.
Nathalia Mariel Martinez.
Abril