30 abr 2009
El miedo tanto en la política como en la economía, que son dos caras de la misma moneda, es un factor determinante, y al cual desafortunadamente se recurre cada vez con más frecuencia.
El miedo gana elecciones, cambia leyes, suprime derechos, infla o desinfla divisas y acciones, declara guerras. El miedo nos convierte en ovejas y también en hienas.
En el tiempo de la Guerra Fría se vendía el miedo hacia "el otro", y ese "otro" se convirtió en "el terrorismo" después del bombardeo mediático del 11/9. El enemigo se convirtió en intangible y omnipresente, había que hacer lo que fuera para combatirlo, sin importar si era ético o legal.
Tiempo después, cuando ocurrieron las explosiones en el metro de Londres en las noticias dijeron algo que me dejó helado: Los responsables eran buscados entre las grabaciones de miles de cámaras de 'seguridad'. La pregunta obvia era, ¿cuántas cámaras hay en Londres, quién procesa esa monstruosa cantidad de información y para qué fines? Evidentemente NO eran preventivas (eso estaba claro), aunque claro, ahora todo el mundo se sabía observado. Pero el miedo impide hacer las preguntas adecuadas, así que cuando en Estados Unidos (o en cualquier lado) se vota una ley que restringe las libertades ciudadanas ganadas a través de mucho esfuerzo y le da cada vez más poder a un Estado autoritario, la gente no protesta sino que se siente 'más segura'. Cuando los aeropuertos del mundo gastan millones en 'nueva tecnología antiterrorista' la gente se siente más segura, opina que está bien perder 'un poco' de libertad, (y muchos recursos públicos) a cambio de 'seguridad'. El miedo entonces, también es un buen vendedor.
El miedo es también un distractor social, generalmente se aprovechan los momentos de miedo social (eso y los grandes eventos deportivos) para tomar decisiones poco populares en materia no solo de política, sino económica. El dólar es una moneda que junto a su hermana la libra esterlina y su primo el yen están inflados y sostenidos por el aparato militar norteamericano (y por el miedo).
El euro se devalúa a costa del dólar, pero la libra y el yen se fortalecen... Y una vez más ¿quién hace la pregunta correcta?
Para terminar, la "gripe porcina (sic)" que está relacionada con la "gripe aviar" son evidentemente virus que no vienen de la naturaleza misma, por más que los virus muten. Es como el virus del SIDA, en la naturaleza no hay nada parecido. ¿De dónde vino entonces? ¿De una granja porcina perdida en México? ¿o de un laboratorio?
No es que me guste jugar a la teoría del complot, pero vamos, que tampoco estamos ciegos ni somos tan ingenuos. Hoy en una ciudad de México alterada por el miedo todo el mundo porta tapabocas, que bien sabemos, no sirve para nada. La crisis económica y el avance del narcotráfico pasaron a segundo plano, el ejército está en las calles y el peso sigue cayendo frente al dólar. La gente tiene miedo, y ése sí que se contagia, pero una vez más, la preguntas importante ¿qué hay detrás?