7 ene 2009
Gracias a nuestra amiga Oteba Auer que se atreve a romper el hielo con este artículo-homenaje al músico de la Concordia y la unión de los pueblos.
Daniel Barenboim: El músico de La Esperanza.
El día 3 de enero del 2007, al abrirse el plazo de solicitudes para recibir el 2009 con música y desde Viena bajo la batuta del argentino-israelí Daniel Barenboim, no podíamos imaginar, a un año vista, la masacre que se cometería esta navidad en una de las zonas más conflictivas del planeta.
Su trayectoria de Paz a través de la música es intachable. Fué capaz de crear una orquesta, “la West-Eastern Divan “formada por músicos árabes e israelíes, que le llevó a recibir en el 2001 el premio Príncipe de Asturias a la Concordia.. También tuvo al valentía de pedir al respetable, bajo su responsabilidad, al término de un Festival de música en Israel, alzar su batuta interpretando una pieza de Wagner, compositor tabú en ese país, dado que era el preferido de Hitler y utilizaba su música en los campos de concetración.. Algunos asistentes gritaron, lo tacharon de fascista; pero él esperó…por último la mayoría de los asistentes se levantaron y aplaudieron la iniciativa.
Unos días antes del Concierto de Año Nuevo hizo envio del siguiente comunicado:
"Aun reconociendo el derecho de Israel a defenderse", el director se preguntaba si "el Gobierno israelí tiene el derecho a castigar a todos los palestinos por las acciones de Hamás. Precisamente nosotros, el pueblo judío, deberíamos saber mejor que nadie que el asesinato de inocentes es inhumano e inaceptable".
Hace unos años me negué a entrar al Yad Vashem que, curiosamente, también recibió el premio Príncipe de Asturias a la Concordia en el 2007.. No soportaba entrar en el Museo Histórico que expone El Holocausto a través de fotogarfías, objetos, documentos y audiovisuales. La presentación, que es cronológica, muestra el avance de la política nazi antijudía, desde la persecución hasta los sistemáticos asesinatos masivos…Con cuanta rapidez olvida el ser humano los episodios vergonzozos para volverlos a repetir. Sin embargo granitos de arena como los de Daniel Barenboim y pequeños gestos de la gente de a pié, abren una puerta a LA ESPERANZA.
Un abrazo para tod@s
Pilar (Oteaba Auer)