11x5

14 ene 2011

11x5 es un proyecto llevado a cabo por el portal idealista.com que supone un contrapunto a la realidad que se nos da muchas veces desde la política y sus medios de comunicación. Por medio de once breves entrevistas de cinco minutos de duración, los entrevistados muestran como viven la situación actual, con sus miedos y sus esperanzas, con sus alegrías y frustraciones. Desde mi punto de vista, creo que se consigue un retrato bastante real y cercano. Os dejo el vídeo que quizá más haya llamado mi atención.



Fuente: idealista.com : 11x5

Los liquidadores de Chernobyl

8 may 2009

Hay catástrofes antes las que nos sentimos insignificantes; pero, paradójicamente, es en
esos trágicos momentos donde muchas veces el ser humano da muestra de su grandeza.

El 26 de abril de 1986 tuvo lugar en la Central Nuclear de Chernobyl (Ucrania) el accidente nuclear más grave de la historia, provocando una explosión que liberó una cantidad de material radiactivo 500 veces superior al de la bomba de Hiroshima. A pesar de que en principio las autoridades de la entonces Unión Soviética ocultaron el suceso a la comunidad internacional, pronto se empezaron a detectar partículas altamente radiactivas arrastradas por el viento en distintos países de Europa Occidental. Para evitar que el material radiactivo siguiera liberándose a la atmósfera se hacía necesario recoger urgentemente todo ese material esparcido a causa de la explosión para alojarlo nuevamente en el reactor de la central y a su vez sellar éste mediante un enorme sarcófago de hormigón. Esas tareas fueron en principio pensadas para ser efectuadas por robots, debido a los altos índices de radiación, pero esos ingenios mecánicos eran incapaces de soportar tales condiciones. Así que no hubo otra opción que aquella misión auténticamente suicida la hicieran personas. Y así fue; se les denominó liquidadores y eran principalmente obreros, funcionarios del estado, militares y voluntarios, que con su comportamiento absolutamente heroico, trabajaron en unas condiciones penosas y totalmente carente de medios, sacrificando su salud y su vida por salvar a millones de personas (tanto nacidas, como aún por nacer).

Nunca se sabrá con exactitud las víctimas atribuibles a aquella terrible catástrofe, ya que sus efectos seguirán afectando a futuras generaciones de los que sufrieron la radiactividad. Pero gracias al sacrificio de aquellas personas que se expusieron (conscientes o inconscientes) a realizar aquella titánica tarea, millones de personas se salvaron (nos salvamos).

En Youtube he encontrado estos vídeos homenaje a estos auténticos héroes.








Fuentes:
Wikipedia: Accidente de Chernobyl
Wikipedia: Liquidador

UN ÁNGEL DE COLOR ROJO

11 ene 2009


Leía esta tarde fría de domingo una crónica sobre un personaje apodado el "Ángel Rojo" en la sección de Memoria Histórica de El País que me gustó sobremanera. Había oído hablar de él, pero no conocía su historia personal, la historia de un hombre, un anarquista, llamado Melchor Rodríguez. Me ha fascinado su voluntad de ser ante todo un HOMBRE con mayúsculas, un ser humano que practicó en vida, coherentemente, sus principios ideológicos, ante todo la salvaguarda de las vidas de sus prójimos.

Sevillano, de Triana (1893-1972) hijo de un maquinista del puerto de sevilla y de una obrera de la fábrica de cigarros. Concluyó sus estudios a los diez años y trabajó en lo que pudo: calderero, carrocero en la industria automovilística, ebanista y hasta torero. Fue encarcelado por sus ideas políticas más de treinta veces, hasta el punto de que cuando su hija Amapola preguntaba por él, su madre acostumbraba a responderle: "¡ Pués dónde va a estar, hija mía, en su casa, en la cárcel!"
En el mismo sitio donde se comprometió a defender el derecho de todos los presos.
Afiliado a la CNT y a la FAI, ocupó el puesto de delegado de prisiones del sindicato anarquista durante 1936-1937, período en el que se dedicó en cuerpo y alma a evitar el fusilamiento de los presos políticos de derechas. En este empeño salvó miles de vidas en un pulso continuo con la Junta de Defensa de Madrid y detuvo muchos traslados de presos a Paracuellos, el paraje de la sierra madrileña donde fueron abatidos muchos disidentes, siguiendo la consigna de soviética de "limpiar la retaguardia".

Dice la crónica que Melchor Rodríguez portó siempre una pistola al cinto, aunque la llevaba descargada, porque nunca echó mano de ella, ni siquiera en las situaciones más extremas. Me ha gustado especialmente una frase suya.: "se puede morir por las ideas, pero no matar por ellas".
Aborrecía el dinero como si fuera un invento satánico, aunque aceptaba el trueque y los regalos. Le gustaba la naturaleza y especialmente las amapolas en el campo. Su hija dice que decidió llamarla Amapola porque pensaba que es una flor rebelde que nace sola sin tener que sembrarla.

La batalla personal por la libertad y el derecho a la vida de sus semejantes, independientemente de ideologías políticas o religiosas, su lucha contra la ignorancia, su humanidad en una palabra, me han hecho pensar que debía ser recordado en este rincón de Esperanza.

Ginebra