Sobrevivir y seguir viviendo

22 ene. 2010

Tengo miedo. No veo nada. Todo está oscuro a mi alrededor. Intento recordar...
Tengo miedo. Intento moverme y no puedo. Mis piernas están aprisionadas. Sólo consigo mover una mano y respirar con dificultad.
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Tengo miedo. Recuerdo un ruido muy fuerte, que todo se movía y, de pronto, la pared se desplomó sobre mí...
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Tengo miedo. Me parece escuchar a lo lejos sonidos, voces... y grito con todas mis fuerzas pidiendo auxilio.
Tengo miedo. No sé cuánto tiempo ha pasado. Me cuesta respirar y mi voz cada vez está más débil, pero sigo pidiendo socorro.
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Tengo miedo. Escucho golpes cada vez más cerca, muevo mi mano tratando de hacer más grande el hueco en el que estoy, de apartar los trozos de muro. Oigo la voz de un hombre: "Parece que aquí hay alguien". Vuelvo a gritar con el hilo de voz que me queda y vuelvo a mover mi mano.
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Tengo miedo. Algo se mueve a mi alrededor. La luz entra por un hueco que se va agrandando y me daña los ojos. Escucho la voz de otro hombre: "¡Está aquí!". Alguien me coge la mano y me habla, pero no lo entiendo. Las piedras que me rodean se apartan y noto que mi cuerpo se eleva. Unos brazos fuertes me sujetan. Unas manos suaves apartan de mi cara la capa de polvo negro que la cubre. Miro a mi alrededor, no consigo hablar, sólo sonreir a medias y agarrarme con fuerza al hombre que me lleva en brazos mientras otros hombres y mujeres aplauden. Creo que es por mí, porque me han encontrado, porque han conseguido rescatarme con vida cinco días después de la catástrofe...
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Tengo miedo. Me duele todo el cuerpo, sobre todo las piernas. Estoy en una camilla, pero esto no parece un hospital, el techo es de lona. Mucha gente se mueve con rapidez de un sitio a otro. No veo ningún rostro conocido. No sé dónde están mis padres, ni mis hermanos.
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Tengo miedo. Una mujer muy guapa vestida de blanco me da un poco de agua. Sigo teniendo sed y tengo hambre, pero no tienen nada para darnos de comer, no ha llegado todavía el reparto de alimentos hasta donde estamos.
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Tengo miedo. Noto una sacudida muy fuerte. Escucho mis propios gritos de pánico y los de muchos niños y heridos que están refugiados aquí. ¡Otra vez, no! Dura poco y consigo tranquilizarme...
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Tengo miedo. De no poder encontrar con vida a mi familia. De no tener un hogar en el que vivir. De no poder regresar a la escuela...
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Tengo miedo. De que dejen de hablar de nuestro dolor. De que deje de llegar ayuda humanitaria. De que el movimiento mundial de solidaridad se termine. De que os olvidéis de mí y de mi país...

16 Comments:

GINEBRA said...

Luisa, este post es muy bueno y refleja, supongo, el sentimiento de cualquier haitiano sepultado bajo los escombros. Yo también tengo miedo a que deje de llegar la ayuda humanitaria o a que, pasada la noticia y las ventas de periódicos, Haití siga abandonado a su suerte, como ha ocurrido desde 1804 cuando se convirtiera en la Primera república independiente de Latinoamérica y negra, además...
Tengo miedo a que muchos niños mueran porque no pueden ser atendidos en los orfanatos por falta de medios y por estar desbordados y tengo miedo a que, por políticos ineptos, se nos prive a muchas familias españolas del derecho de acoger a un niño en caso de catástrofe como dice la ley de acogimiento internacional.
En Extremadura, por ejemplo, somos más de 300 familias las que hemos demandado el acogimiento temporaral de un niño o niña haitiano y el partido en la oposición ha criticado esta medida o la posibilidad de llevarla a cabo. Me duele mucho comprobar que se nos priva del derecho de ayudar y que haya niños en unas condiciones deplorables que necesitan el calor y el cariño de un hogar hasta que se resuelva de algún modo el colapso que sufre su país.
Son días muy tristes, Luisa. Enhorabuena por tu post. Besos

anamorgana said...

Que post!!! No tengo palabras, es buenísimo. Ojalá esa solidaridad no termine y que como pasa siempre se olvide de ese país, ojalá eso no ocurra.
Besos

LUISA M. said...

GINEBRA: Gracias por tu opinión y tu apoyo. Sí, exactamente eso es lo que pretendía expresar con este texto.
¡Ojalá dentro de poco tengan en Haití las condiciones adecuadas para dejar atrás estos "miedos"!
Ahora a tod@s nos toca actuar. Yo también creo que la acogida temporal de niños por familias españolas (y de otros países) sería una ayuda importante en estos momentos. Pongamos cada uno (y las instituciones) de nuestra parte para conseguirlo.
Besos.
ANAMORGANA: Gracias por tus palabras. ¡Ojalá que así sea! Esperemos y defendamos que la comunidad internacional haga todo lo que está en sus manos por sacar al pueblo haitiano de esta dramática situación.
Besos.

Malena said...

Mi querida Luisa: Es un escrito que no solamente llega al alma sino que te deja estremecida ante el horror que se está produciendo cada día en Haití.Espero que todo el mundo se vuelque y se demuestre que los seres humanos saben hacer honor a ese nombre: Humanidad.

Mil besos y mil rosas.

LUISA M. said...

MALENA: Gracias por expresar tus sentimientos. Sí, que nos conmuevan este relato y las imágenes que nos llegan de Haití y que nos lleven a actuar... con humanidad (como bien dices), con justicia, con solidaridad hacia esos miles de personas que lo necesitan ahora y después.
Muchos besos.

Sara said...

Querida Luisa, pedazo de sentimientos trasmites en estas palabras...yo, llevo unos días imaginando(porque eso no me falta...imaginación) como será vivir después de este horror, vivir sin nada y muchos sin nadie, porque han perdido todo, absolutamente todo y a todos sus seres queridos, y una sensación de miedo profundo, de pena y dolor invadió mi alma, y eso que sólo fueron unos instantes de imaginación...asi es que, a traves de toda esta esperanza que se respira y se siembra aquí, en este lugar...pido por lo mismo que tod@s, que por Dios no se les olvide, que por Dios no se les abandone, que por Dios este horror no les hunda en la desesperanza.
Un fuerte abrazo Luisa, y a tod@s los colaboradores igualmente, a los que escriben y a los que nos leen y participan y trasmiten a los cuatro vientos...que la humanidad debe vencer a todos los horrores que azotan el mundo.
Muacksssssssssss

LUISA M. said...

SARA: Gracias por tu apoyo. Creo que pensar en cómo se sienten, tratar de ponernos en su lugar, aunque sólo sea por unos momentos, puede ayudarnos a imaginar cuánto están sufriendo.
Pongamos de nuestra parte y tengamos esperanza en que la solidaridad internacional no les falte ahora y más adelante, necesitarán muchísima ayuda.
Besos.

Troba said...

El miedo a vivir es peor que el de morir...

Besos!

Maxwell Walt said...

Luisa, me estremeció inmensamente tu post. Sin mucho que agregar...
El solo hecho de despertar de la agonía y que todo sea un averno, es desgarrador...
Esta ayuda tiene que ser a nivel mundial, indefinidamente.
Beso enorme!

LUISA M. said...

TROBA:
Espero que muchos de los supervivientes a esta tragedia puedan dejar de tener miedo dentro de algún tiempo... con nuestra ayuda, con la de todos.
Besos.

MAXWELL WALT:
Gracias por manifestar tu apoyo. Que este estremecimiento nos conmueva y nos mueva a actuar.
Ojalá que la ayuda internacional a Haití se mantenga durante el tiempo necesario.
Besos.

Anacanta said...

El tiempo pasa. Es ahora la reconstrucción de Haití, la necesidad de apoyos a la educación y al desarrollo, la mas necesaria para que pueda convertirse en un país capaz de valerse por si mismo.

Me gusta tu post y en general todo el blog, aunque no puedo evitar inclinarme siempre y dejar flores para Aisha.

LUISA M. said...

ANACANTA: Ha pasado ya un mes, pero siguen necesitando como dices, mucha ayuda, ahora de otro tipo para protegerse, para reconstruir sus casas, sus escuelas,...
Gracias por tu comentario y por tus palabras amables hacia este blog colectivo.
Besos.

PSYCOMORO said...

Vivimos todos enganchados a ese miedo de que todo se desmorone, de que perdamos las seguridades que nos mantienen en pie. Y hay gente que espera que los que podemos escoger lo hagamos por ellos, pero preferimos mirar hacia otro lado y pensar que esa sed nunca puede ser nuestra. Precioso blog; gracias por entradas que recuerdan cosas que no deben olvidarse.

kyungmee said...

wonderful and expressive..with such deep feelings! And your documentary images below..all very touching and moving.

LUISA M. said...

PSYCOMORO: Gracias por tus palabras que inciden en la necesidad de reflexionar sobre estos temas y de actuar cuando es necesario para prestar ayuda a otros. Y que recordemos las necesidades de Haití por mucho tiempo...
Saludos.

KYUNGMEE: Thank you for these words. Gracias por el comentario. Saludos.

María del Carmen said...

Un post muy solidadrio, uy realmente espero que legue aun toda la ayuda necesaria para calmar los espritus de lso hermanso de Haiti.

Realmente ha sido uan tragedia.

Dedico un minuto de silencio por Haiti, al igual que un minuto de silencio por Chile, y ofrezco un minuto de silencio por la amenaza del tsumani.

En otro orden y
Luego de un ausencia prolongada retomo este medio, las causas las relate en:

www.walktohorizon.blogspot.com

Agrdecida por los decires dejados en mis blogs invito a pasar a retirar lso regalos dejados en ellos y en la segunda gaa dejada en

www.cosechadesentires.blogspot.com

Les deo mi cariño y mi paz Marycarmen
www.panconsusurros.blogspot.com