Las otras cárceles

21 mar. 2015

Policía reprime sepelio de muertos por protestar contra Newmont en Cajamarca, Peru

12 jul. 2012






Fotos Copyright de @afp

Cinco muertos por represión policial en Cajamarca, Perú

5 jul. 2012


Amnistía Internacional hace un llamado urgente a los dirigentes sociales de Cajamarca a que impidan las manifestaciones violentas que están ocurriendo en estos momentos en la provincia de Cajamarca. Al mismo tiempo, pide al gobierno peruano, que frente a las protestas sociales instruya y disponga la prohibición a las fuerzas policiales de emplear armas de fuego salvo que sea estrictamente inevitable para proteger la vida.
La organización expresa su preocupación por el creciente nivel de conflictividad social en relación a la explotación de recursos naturales en Perú, lo que ha llevado a una situación preocupante que abre la puerta a una serie de graves violaciones de derechos humanos.
Las autoridades tienen la obligación de mantener el orden público, pero siempre deben desempeñar esta responsabilidad en línea con las normas internacionales sobre el uso de la fuerza, incluyendo el respeto a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Del mismo modo, es de vital importancia que las autoridades garanticen el ejercicio de los derechos a la libertad de expresión, reunión y asociación.
Es urgente que se realice una investigación exhaustiva e imparcial sobre los hechos ocurridos en Celendín, el 3 de julio de 2012, cuando enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden resultaron en tres muertos, más de veinte heridos, incluyendo efectivos de la policía y el ejército, y al menos 16 detenidos.
Como respuesta a lo ocurrido en la noche de ayer, el poder ejecutivo ha declarado un estado de emergencia efectivo desde el 4 julio de 2012, por el cual quedan suspendidas las garantías constitucionales relativas a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y tránsito en las provincias de Celendín, Hualgayoc y Cajamarca.
Amnistía Internacional recuerda que la declaración de un estado de emergencia está sujeta a estrictas limitaciones, según los estándares internacionales de derechos humanos, y bajo ninguna circunstancia debe traducirse en violaciones a los derechos fundamentales de las personas.
Las autoridades peruanas deben asegurar que al implementar el estado de emergencia no se violen el derecho a la vida y a la integridad física de las personas, bajo ninguna circunstancia. Igualmente, debe ser respetado el derecho de los detenidos a un proceso debido, y debe protegerse y garantizarse el ejercicio de los defensores y defensoras de derechos humanos en la zona para que puedan realizar su trabajo sin miedo a represalias.









HOMILÍA EN EL ENTIERRO DE LOS FALLECIDOS EN CELENDÍN EL DÍA 3 DE JULIO





Policía dispara a matar a manifestantes en Espinar, Perú

29 may. 2012

28 de mayo en Espinar, Perú.
En medio de una protesta popular contra la Minera Xstrata, la policía dispara a matar a los manifestantes. Este vídeo aficionado dice mas que mil palabras llenas de indignación e impotencia.

Lo irónico es que el actual Presidente del Perú, Ollanta Humala, ganó las elecciones en Espinar con el 70% de los votos: ahora les devuelve con balazos la confianza depositada.

Este gobierno, alentado por los grupos de poder que defienden sus propios intereses y unos medios de comunicación prestos siempre a desinformar, ya ha cobrado DOCE muertos civiles en medio de conflictos sociales desde que asumiera el poder en Julio pasado. Es como si a los indignados españoles les respondieran con balas: Humala está actuando como un tirano sirio cualquiera.

Solo cabe decir BASTA YA y denunciar estos crímenes ante el mundo.





Eduardo Gonzales Cueva


Triste país, en que el asesinato de conciudadanos es motivo de mofa o de cinismo. Vergonzoso país, en el que hasta después de muertos, hay peruanos que no cuentan, sino para la frase de efecto; para la insinuación maliciosa; para ostentar como si fuese distinguida, la dureza de corazón.
Tres voces de la derecha peruana han reaccionado a los sucesos de Espinar con auténtica insensatez, que no puede atribuirse sino a una voluntad provocadora, a una estrategia polarizante.
La carátula del Diario Correo, dirigido por Aldo Mariátegui, titulaba ayer “Ya tienen sus muertos…” y agregaba, al pie, una explicación que requiere algún esfuerzo de interpretación gramática y moral: “Policía tuvo que abatir a dos y herir a 20 para defender ataque a mina Tintaya.”
En una posible lectura, el titular parece dirigirse a la ciudadanía que protesta para decirle que el Poder no hace advertencias vanas: te atreviste a objetar, ahí tienes a tus muertos. Estamos decididos a todo, y si sigues reclamando, te seguiremos matando. El subtítulo es una simple consideración técnica: para lograr sus objetivos, la policía mata a dos y hiere a veinte. Dependiendo del tipo de reto, del nivel de la osadía de los reclamantes, los números pueden variar: ¿tres y treinta? ¿siete y setenta?
Parecida explicación merece la opinión de la congresista Lourdes Alcorta. “Lamentablemente”, dice al desgaire, “va a tener que haber muertos, ¿qué se puede hacer?” Matar ciudadanos es un asunto técnico: en determinadas situaciones, no hay nada que hacer. Así es la cosa. Dependiendo de cuántos son los manifestantes y cuántos los policías, la aritmética inmoral de la derecha, nos debe dar la respuesta de cuánta gente hay que matar, y cuánta hay que herir.
En estas opiniones no hay duda alguna sobre el contexto: si surge un conflicto, la consecuencia lógica es que se use a la policía y se mate a manifestantes. Preguntarse por el tipo de conflicto, sus causas, sus posibles soluciones, está demás: es abrir las puertas a la mano blanda, al pensamiento excesivo, a la sensiblería.
Otra lectura del titular de Correo, algo distinta de la anterior, es la de responsabilizar a los que protestan, por la suerte que han corrido. Más aún, es afirmar que ellos mismos buscaron sus muertes para hacer ganancia política. En este sentido, el titular afirmaría que la población de Espinar quería que la masacren para generar solidaridad, golpear políticamente al gobierno, o alguna otra táctica similar.
En esta línea de cinismo se ubica el breve editorial firmado por Fritz DuBois en “Perú 21”. El artículo se titula “Consiguieron sus muertos”, y propone la siguiente teoría conspirativa: un cierto grupo, cuyos intereses son absolutamente vesánicos, ha preparado una ofensiva coordinada en todo el país, (“asonada” la llama DuBois) para destruir la economía nacional. Si el lector acepta la premisa de que un grupo puede trazarse un objetivo tan enloquecido,  debe aceptar la consecuencia de que el mismo grupo utilice tácticas enloquecidas, como el suicidio por disparo policial.
Sin sentimentalismos.
En el planeta inmoral que habitan los tres agitadores de la derecha -Aldo Mariátegui, Lourdes Alcorta y Fritz DuBois-  nadie tiene el derecho de oponerse a una política de estado o de empresa; quien protesta es un enemigo público; y un policía es una máquina de matar, as que es tu culpa ponerte frente a uno.
Naturalmente, los tres apuntan a una sola conclusión política: no lamentarse y, sobre todo, no ceder. El gobierno, en palabras de DuBois, debe deshacerse del lastre de “trasnochados”, “quintacolumnistas” y “radicales” y gobernar; lo que –en esta lógica- es sencillamente una cosa: administrar la máquina de matar y proteger la inversión.
Así, la derecha entra sin pudores y al cabo de décadas de esfuerzo, a la última fase de su extraordinaria conquista de la opinión pública limeña, que no nacional: la absoluta destrucción de la compasión, como un sentimentalismo absurdo, que no tiene lugar en el brillante horizonte del desarrollo económico.
Ya han logrado vender la idea de que el Estado no tiene rol alguno en la actividad económica, ni siquiera como regulador; ya demonizaron la protesta social como un equivalente del terrorismo; ya justificaron las matanzas como un privilegio de quienes “defienden la democracia”; ya arrinconaron a la inteligencia del país con apodos sarcásticos; ahora sólo les queda redondear la faena: lograr la última, fundamental, perversión de la moral pública, y exigir que sus lectores se encojan de hombros o bien aplaudan las muertes como una lección para todo aquél que se atreva a disentir.
Tienen todo el aparato legal y político necesario: una constitución a la medida de las empresas; decretos que autorizan a la fuerza pública a tratar a la población civil como “elementos hostiles”; y un gobierno pelele, repleto de incapaces. En esas condiciones, transportar en el tiempo a un país entero, a los inicios  del siglo XX, cuando las empresas mineras y agrícolas controlaban enclaves, y los alzamientos provincianos se controlaban a balazos, es perfectamente factible. Y todo esto, por supuesto, se hará, con el barniz de la cultura del optimismo que también nos venden, con la pretensión de volver a un supuesto país idílico, previo al pesimismo de Vallejo, el idealismo de Haya, al radicalismo de Mariátegui.
¿Qué le falta a esta derecha para terminar de hacer el país a su imagen y semejanza? Sólo una cosa: que aceptemos que hay muertos que no nos pertenecen; que los caídos en Espinar, como antes en Bagua, no son nuestros: que no son peruanos, que no son ciudadanos. Son “pobladores”, son “nativos”, son agitadores, subversivos, revoltosos, alzados. Son suicidas que buscan la bala, ciegos que no ven el progreso, vidas que no vale la pena llorar.
En el momento en que aceptemos que los muertos son sólo de Espinar; cuando nos encojamos de hombros; cuando aceptemos la premisa de que estos son “sus” muertos –los del alcalde de Espinar, los del presidente regional de Cajamarca, los de Tierra y Libertad- y no los nuestros; en ese momento, habremos terminado de convertirnos, de nuevo, en una gran hacienda.
Mientras tanto, y a riesgo de parecer retórico, sentimental, caviar o demasiado académico para esta derecha filistea, creo que hay que decir que ya basta: que todos los muertos son nuestros; que no hay ninguna vida peruana que esté demás; que en la mesa de las familias destrozadas en Espinar por la pérdida de un padre o un hermano, nos sentamos todos.
Tal vez, si logramos mantener esta última línea de resistencia ética, podamos demostrarles a estos tres agitadores y al gobierno, que todavía hay país, y no hacienda;  humanos, y no ganancias; ciudadanos, y no pongos. Ojalá.

NUESTRA MISIÓN EN EL MUNDO... ESTÁ AÚN POR COMENZAR

5 may. 2012

 DEBEMOS PEDIR TANTOS PERDONES...SOMOS DE ESA ESPECIE, QUE TANTO DAÑO HACE A LOS DE SU PROPIA ESPECIE...
SI DE VERDAD ENFOCÁSEMOS NUESTRA ENERGÍA, EN LO QUE REALMENTE IMPORTA...ESTO DEJARÍA DE SUCEDER, DE SER UNA REALIDAD

PERDÓN...MIL VECES PERDÓN

El Perú y la CIDH

9 ene. 2012


Foto tomada el 23 de abril de 1997, luego de efectuarse la llamada "Operación Chavín de Huantar". En ella aparecen desafiantes Alberto Fujimori - actualmente preso por delitos de lesa humanidad - y Roberto Huamán Azcurra, sindicado en la década del 90 como miembro del escuadrón de la muerte "Colina", hombre de confianza del Jefe de facto del Servicio de Inteligencia (SIN), responsable del espionaje telefónico a miembros de la oposición, camarógrafo de las reuniones donde se sobornaban desde ministros de estado hasta dueños de Televisoras, etc. Por cosas que solo pasan en el Perú, hoy Huamán Azcurra está libre, luego de cumplir 9 años de prisión dorada por "peculado en agravio del estado".

Actualmente su nombre ha cobrado vigencia al ser procesado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por cometer asesinatos extrajudiciales de miembros rendidos del fenecido Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) luego de la "Operación Chavín de Huantar", que supuso el rescate de casi la totalidad de rehenes en la entonces residencia del Embajador de Japón, y la muerte de todos los insurgentes "en combate" del MRTA. Este rescate en teoría fue llevado a cabo por comandos del Ejército Peruano (murió un comando) debidamente entrenados para estas operaciones, por lo que la sola presencia de Huamán Azcurra y el mismo Fujimori no solo es irregular sino respondería a acciones fuera de todo estado de derecho. Existen informes forenses detallados que acumulan muchas pruebas que comprueban asesinatos por militares después de la operación que no participaron en ella. 

Ante el pedido de la CIDH, el gobierno de Ollanta Humala Tasso y el sector mas conservador de la clase política, empresarial y editorial peruana han tomado una estrategia psicosocial de desinformación que recuerda los momentos mas graves de la dictadura de Fujimori (1990-2000) con el objetivo final de lograr la aprobación popular para escapar a las obligaciones que suponen estar adscritos a la CIDH: Desde  acatar indemnizaciones a decenas de miles de familias y víctimas del terrorismo de estado durante los años 1980-2000, hasta nuevos procesos iniciados por comunidades andinas y amazónicas, como último recurso para proteger sus territorios y recursos del hambre voraz de las mineras, petroleras y demás transnacionales en el Perú, con el aval del gobierno peruano, que parece haber cambiado de títere, pero no de titiritero.

Los ataques e intimidaciones a los activistas que solo piden el respeto por los DDHH fundamentales para todos los peruanos sin excepción es intensa : son acusados de terroristas. Incluso la misma CIDH es acusada de terrorista, con el objetivo de llamar terroristas también a todo aquel que recurra a esta instancia cuando la justicia peruana eleva sus estándares de ceguera, impunidad y corrupción.

366 DÍAS DE DENUNCIA, LUCHA Y SOLIDARIDAD CON TODO EL QUE NOS NECESITE

31 dic. 2011

Pinchad sobre la postal, para poder leerla entera, si no la vieseis bien.


EDUARDO GALEANO:

“EL MUNDO TRATA A LOS RICOS COMO SI FUERAN DINERO, PARA QUE SE ACOSTUMBREN A ACTUAR COMO EL DINERO ACTÚA.EL MUNDO TRATA A LOS POBRES COMO SI FUERAN BASURA, PARA QUE SE CONVIERTAN EN BASURA.Y A LOS DEL MEDIO, A LOS QUE NOS SON RICOS NI POBRES, LOS TIENE ATADOS A LA PATA DEL TELEVISOR, PARA QUE ACEPTEN, COMO DESTINO, LA VIDA PRISIONERA”


Creo que es hora de denunciar y luchar contra el efecto San Mateo.
Se están creando efectos devastadores de segregación de grupos privilegiados poco interesados en ayudar a los más desfavorecidos. Esta actitud de dar sólo a los que tienen, o dar más a los que más tienen, lo que está haciendo es fomentar un sistema de competitividad absurdo que deja de lado los valores de justicia y humanidad,valores que nos hacen crecer y evolucionar como seres humanos que nacimos,y nos están convirtiendo en prisioneros ¿de...?
Esto hace que las diferencias se acrecienten más y más.


Por 366 días de denucia, lucha y solidaridad para que todas las gentes tengan lo necesrio para vivir dignamente, ES UN DERECHO DE TODOS... NO SÓLO DE UNOS POCOS.

#ACAMPADASOL, el documental para entender el 15M

23 jun. 2011



Indignados

21 may. 2011














Indignados. Fotos de Ginebra

Yo también soy una ciudadana indignada.

Burkina Faso: Actúa por el fin de la mortalidad materna

1 may. 2011



La mamá de Alassan (en la foto) murió 13 días después de dar a luz porque enfermó tras el parto y en el hospital se negaron a atenderla hasta que su familia pudo reunir el dinero para el tratamiento. Se llamaba Mariam y tenía 23 años.

Como ella, cada año mueren en Burkina Faso miles de mujeres por complicaciones durante el embarazo o en el parto que podrían evitarse fácilmente.

Se acerca el Día de la Madre y una bonita manera de celebrarlo es apoyar a todas esas mujeres que ponen en riesgo sus vidas al ser madres. Y hacerlo es tan fácil como firmar esta petición a las autoridades de Burkina Faso para que ninguna mujer tenga que enfrentarse a la muerte por no poder pagar atención médica.

Contigo podemos crear la presión necesaria para lograr el cambio en Burkina Faso y para proteger a todas las mamás en la misma situación en otros países. Cada 90 segundos muere una mujer en el mundo por complicaciones en el parto. Si también te alarma ese dato, te pido que des un paso más en la defensa de los Derechos Humanos y te unas aquí a quienes pensamos que todas las mujeres tienen derecho a disfrutar de su maternidad sin arriesgar su vida. Porque con tu ayuda vamos a conseguir salvar la vida de miles de mamás y asegurar un futuro mejor a miles de bebés.

En febrero de 2010, en una reunión con Amnistía Internacional, el presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, se comprometió a eliminar todas las barreras económicas que obstaculizaban la atención a la salud materna, como parte de una estrategia destinada a luchar contra la mortalidad materna en el país. Pero, de momento, esta promesa no se ha traducido en hechos concretos.

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/burkina-faso-mortalidad-materna/