A mis viejecitos y a todos los viejecitos del mundo...porque algún día lo seré yo

16 sept. 2009





Hace tiempo trabajé en un macrocentro sociosanitario para personas mayores, casi todas las plazas eran para "mayores no válidos". Tengo cientos de experiencias en los tres años que allí trabajé,experiencias tristes, alegres, de grandes lecciones, de mucho amor y cuidado, de vida y muerte...
He escuchado de todo!!! esos hijos que dejan allí a sus padres como muebles...cuando ellos sean abuelos, que sus hijos,les lleven allí y les hagan lo mismo...y cientos de cosas más.
He llorado con hombres como castillos, en el momento de dejar allí a sus padres.
He llorado con mujeres pequeñitas, cuando dejaban allí a sus padres porque no podían cuidarles con cariño, porque ellos jamás las habían dado cariño... y etc...etc...etc...MILES DE HISTORIAS!!!! Jamás juzgué...siempre intenté entender y sobre todo!!! y lo que a mi me concernía, Cuidar y hacer cuidar a todo el personal del Centro humanamente, a aquellas personas que entraban por la puerta a vivir con nosotros por una u otra razón.
Lo más triste de todo es que tuve que terminar en los juzgados por denunciar a la empresa que me contrató, porque consideré que esas personas merecian un trato humano, amable, cariñoso y el personal del Centro así lo hizo, pero a los dueños del Centro sólo les movía ( y creo sigue moviendo ) el interés del negocio. Creo que el gobierno nacional y autonómicos deben vigilar y hacer cumplir a estas empresas, que el cuidado de nuestros mayores es un derecho en toda regla de ellos, y una obligación en toda regla del resto de la sociedad.


Querido hijo el día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme.
Cuando comiendo, me ensucie; cuando no pueda vestirme; ten paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándotelo.
Si, cuando hablo contigo, repito las mismas cosas ,mil y una veces ,no me interrumpas y escucha.
Cuando tú eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una veces el mismo cuento hasta que te dormías.
No me avergüences cuando no quiera ducharme, ni me riñas. Recuerda cuando tenía que perseguirte y las mil, excusas que inventaba para que quisieras bañarte.
Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que m e des el tiempo necesario y no me miras con tu sonrisa burlona.
Te enseñé a hacer tantas cosas....comer bien, vestirte...y como afrontar la vida. Muchas cosas son producto del esfuerzo y la perseverancia de los dos.
Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar. Y sino puedo hacerlo, no te pongas nervioso, seguramente lo más importante no era mi conversación y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.
Si alguna vez no quiero comer, no me obligues. Conozco bien cuando lo necesito y cuando no.
Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar...dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando tú diste tus primeros pasos.
Y cuando algún día te diga que ya no quiero vivir, que quiero morir ,no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver contigo ,ni con tu amor, ni con el mío.
Intenta entender que a mi edad ya no se vive, si no que se sobrevive.
Algún día descubrirás que, pese a mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intentaba preparar el camino que tú debías hacer.
No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera. Debes estar a mi lado, intenta comprender y ayúdame como lo hice yo cuando tú empezaste a vivir.
Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar. Ayúdame a acabar mi camino, con amor y paciencia. Yo te pagaré con una sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido.

Te quiero,hijo,
Tu padre,tu madre,tus abuelos....


In memoriam
Recordando a todos los padres
Y abuelos de todo el mundo
Anónimo de junio de 2003

3 Comments:

Norber said...

No importa, sin considerar que también llegaremos a viejos, dejando eso de lado...
Ayudemos, protejamos, mimemos a nuestros viejos. Lo aprendí con mis abuelas, la polaca llegó cantando a los 94, la argentina llegó a los 93 trabajando.
Hoy mis padres, mis suegros ven en el horizonte los 80. Nos necesitan, los necesitamos.
Derechos humanos?, claro.
Un gran abrazo desde Argentina.
Norber.

Sergio López said...

UN 10 por esta entrada, chapó!

mr.pickwick said...

y todos aspiramos a ser viejos...


hombre viejo

solo los niños pueden enseñarnos tanto como los viejos...


ubn besito, Sara.