IGUALDAD

30 jun. 2009


En un Avión, iniciado el vuelo...

Una “señora” oprime insistentemente el timbre para llamar a la azafata…

-¿Cuál es el problema, Sra.? - Pregunta la azafata.

-¿Es que no lo ve? - Responde la dama - Me colocaron junto a un sucio indígena. No soporto estar al lado de uno de estos seres repugnantes. ¿¿¡¡No tiene otro asiento!!??

-Por favor, cálmese … -dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a ver si hay un lugar disponible.

La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde:

-Sra., como yo pensaba, ya no hay ningún lugar libre en la clase económica. Hablé con el comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase.

Antes de que la dama pudiera hacer el menor comentario, la azafata sigue:

-Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, dadas las circunstancias, el comandante encuentra que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan repugnante.

Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena, indignados.

Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice:

-Si el Sr. lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera.

Y los pasajeros, que, sorprendidos, presenciaban la escena, se levantaron y aplaudieron...

SEMANA DE LUCHA CONTRA EL RACISMO.

15 Comments:

Ericarol said...

Ya había escuchado esta historia, pero todavía me alegra como si fuera la primera vez la actitud del piloto y la azafata...
saludos!!!

Isold said...

Muy bueno,ya lo conocia me lo mandaron en un correo.
Saludos.

KI said...

Buenísimo!! no lo había leído... en este mundo donde nada es imposible seguro que sucedió... me hubiera gustado ver la cara de esa sorprendida "señora"...

Emilio said...

Me uno a ese aplauso.
Saludos

Froiliuba said...

No concocia este relato, pero me temo que no es mas que eso, un relato, la triste realidad suele ser otra , por desgracia.

bss

LUISA M. said...

¡Muy buena solución, claro!
A la "indignada señora"
le estuvo muy bien empleado,
una cura de humildad,
una bofetada sin manos.

Lo mejor de la anécdota es, sin duda alguna, el aplauso del resto de los pasajeros.
¡No a la discriminación!
Saludos.

Maya said...

Precioso relato... ¿pero trascenderá a la ficción?
Sería lo más sensato, aunque no lo más usual.
MUy buen post!! Un saludo y felicitaciones! Los estaré siguiendo.

Sara said...

Estas curas de humildad las necesitan muchos, que en post de la igualdad están consintiendo muchas barbaridades mirando para otro lado, y con total falta de responsabilidad,de impunidad, de falta de principios.... muchos en la propia ONU...en los gobiernos...en tantos sitios....pero pongamos todos nuestro granito de arena, a ver si es cierto que uva a uva llenó la vieja la cuba.
Un abrazo

Tuchis said...

No se si sea verdad la historia, pero me lleno de alegría por lo menos.. Si la gente logrará gustar a las personas por lo que son interiormente y no por el color o autuendo..
Acá en Ecuador ese tipo de cosas, ya han cambiando algo digamos, pero sigue existiendo demasiada discriminación

Saludos me ha gustado de sobremanera su blog

Gizela said...

UFFF!!!!!
Es de las historias que no sólo alegran el día...alegran la vida!!!!
Besotessssss

Beth said...

me encantó esa historia...espeo haya sido real !
nunca falta la gente ignorante q cree q el color de su piel, su ropa, su plata ...vale mas q los sentimientos

El Beso de Woody said...

No creo mucho en que estas sean historias reales, igualmente me encantó. Me gustaría que a las miles de personas que piensan como la señora, les pasara algo por el estilo.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO said...

Deberían haber mandado a la señora a la bodega del avión. qué asco de señora!!!

un abrazo.

Mariluz said...

Si no es real, merece serlo. Y si lo es... ¡es simplemente maravilloso encontrar gente como el comandante y la azafata!
un abrazo

sedemiuqse said...

Pues a mi me gusta pensar que eso fué verdad.
besos y amor
je